Carta abierta al presidente Hugo Chávez de la Red de Solidaridad con los Trabajadores Iraníes

Sr. Hugo Chávez Frías
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

Estimado presidente:

Desde la primera carta que le enviamos en noviembre de 2004, en la que subrayábamos las deplorables condiciones laborales, las dificultades económicas y la ausencia de derechos que sufren los trabajadores iraníes, la situación económica y social se ha deteriorado significativamente tanto para los trabajadores como para los pobres en Irán. Los problemas de los trabajadores iraníes, que son mucho peores que en 2004, se han triplicado:

  1. La inflación oficial (subestimada) es del 20,2 por ciento, el desempleo está entre el 20 y el 30 por ciento, todos los demás indicadores económicos avanzan rápidamente en la dirección equivocada.
  2. Se ha iniciado un amplio programa de privatizaciones y reducido los subsidios, además de otras medidas que tendrán el efecto de cargar la crisis económica sobre los trabajadores.
  3. El escenario político es aún más opresivo donde casi no hay margen para que los trabajadores puedan expresar el descontento con las condiciones de vida y laborales, incluso la protesta más pacífica es atacada.

Los sindicatos y organizaciones obreras independientes llevan décadas ilegalizadas. Cualquier protesta a favor de la mejora salarial y de las condiciones laborales, menos aún los intentos de mostrar solidaridad con otros trabajadores, son aplastadas rápidamente y de modo violento. Incluso las protestas para reclamar los salarios atrasados desde hace varios años, son sistemáticamente reprimidas por las fuerzas de seguridad. Ahora, en un intento de hacer retroceder años al movimiento obrero, el gobierno iraní ha recurrido a azotar a los trabajadores que participan en la celebración del 1º de Mayo.

Tres trabajadores recibieron 10 latigazos, ocho más esperan el cumplimiento del mismo castigo por haber participado en el “crimen” de celebrar el 1º de Mayo. Como usted probablemente sepa, azotar a los trabajadores era un procedimiento habitual en Europa Occidental a finales del siglo XV y durante todo el siglo XVI. Bajo el disfraz de luchar contra los miles de “vagabundos”, los trabajadores eran apaleados hasta que se sometieron a la disciplina infernal de la recién nacida industria manufacturera. Esta disciplina era absolutamente necesaria para la explotación de los miles de hombres (y más tarde mujeres e incluso niños) por parte de un puñado de hombres que vivían de los beneficios de su explotación. Los azotes, en algunas ocasiones hasta que estos hombres se desangraban, era la manera de obligarles a ser absorbidos en las primeras formas manufactureras después de que una masa de trabajadores se vieran obligados a abandonar su tierra, eran los precursores de las fábricas actuales.

Este procedimiento se ilegalizó en la mayor parte de Europa Occidental durante el siglo XVIII (en Inglaterra a principios del siglo XVIII). Mientras, sobre la superficie del planeta, existe un sistema similar en la República Islámica de Irán, sin embargo, la historia está condenada a repetirse de maneras más sangrientas y trágicas. En la primera década del siglo XXI, tres siglos después de que este tipo de castigo fuera repelido por la Reina Ana en Inglaterra, el movimiento obrero iraní se enfrenta a estos gigantescos pasos atrás en la historia.

Consideramos esto como un movimiento calculado para imponer a los trabajadores una sumisión cuando cada vez se privatizan más sectores de la economía, se recortan ayudas y beneficios, se prepara el terreno para que las grandes multinacionales entren en Irán. De esta manera, la elite pensante del régimen, quiere que sea más atractiva la explotación de los trabajadores iraníes para empresas como Exxon Mobil o similares. La lógica siniestra detrás de este paso regresivo está diseñada para crear una especie de “barbarie del siglo XXI”.

Por lo tanto, le pedimos, como líder que defiende la construcción del socialismo del siglo XXI, que utilice su influencia y estrechas relaciones con la elite de este régimen para convencerle de que deje de azotar a los trabajadores, que libere a los activistas sindicales encarcelados, que legalice los sindicatos y organizaciones obreras, que permita las asambleas de trabajadores y las celebraciones del 1º de Mayo, y que legalice el derecho a huelga.

Saludos respetuosos:

Red de Solidaridad con los Trabajadores Iraníes

13 de marzo de 2008

BM IWSN, Londres WC1 3XX, Gran Bretaña

http://www.iwsn.org

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